19 de enero de 2011

La tecnología modificó nuestras maneras de relacionarnos con el otro?

Cómo la tecnología modificó nuestros más simples hábitos...

Comunicación (ayer y hoy)

Qué entendemos por comunicación? Lo primero que nos viene a la mente es la interrelación y la posibilidad de decir algo a alguien. Pero esto conlleva algunas dificultades dado que dentro del campo de la comunicación existe un innumerable cúmulo de situaciones y conceptos que podríamos ligar al término comunicación.

Antes de la aparición de tecnologías tales como la televisión o el teléfono, la comunicación estaba directamente ligada al espacio físico, por lo tanto, lo que queda claro aquí es que con las nuevas posibilidades tecnológicas el dominio comunicacional ya no está relacionado necesariamente con el espacio físico. Se trata de dos espacios distintos. Precisamente lo que hacen las tecnologías es emancipar a la comunicación de las limitaciones impuestas por el espacio físico, por ello es natural que hablemos del proceso de globalización como de una nueva era en la que la comunicación no tiene límites y es así como hoy pertenecemos a una red comunicacional sin límites físicos.


El paradigma del tiburón


El tiburón es el único pez en el mar que no posee vejiga natatoria, y por lo tanto, aún cuando duerme, debe seguir nadando, dado que si no lo hace muere por la ausencia de oxígeno que debe pasar por sus branquias. Al igual que el tiburón, las organizaciones no pueden darse el lujo de dejar de moverse, para poder mantenerse en el sistema y adaptarse a los cambios de su entorno.

Como consecuencia de poderosas fuerzas sociales, tecnológicas, económicas y humanas, las organizaciones se están transformando aceleradamente de forma múltiple. Entre otros cambios, las organizaciones están avanzando a ser decisivos centros de aprendizaje social.

Los avances de la tecnología, conforme van predominando, hacen que las organizaciones tengan que analizar un volumen mayor de datos, necesitando convertir éstos en información. La tecnología de la información que ha ido emergiendo dentro de la vieja sociedad industrial ha impactado fuertemente los procesos de decisión y el modo como se llevaba a cabo el trabajo en la vieja sociedad. La estructura de las organizaciones típicamente industriales, jerarquizadas y basadas en un sistema militar en sus orígenes, se ha visto trastocada igualmente, por su inadecuación para gestión de la información. Los datos, para ser convertidos en información, requieren un tratamiento adecuado y un propósito, que es el que proporciona el conocimiento. Todo esto lleva a pasar a un nuevo sistema basado en la información y el conocimiento como fuente de competitividad y progreso.

La concepción de lo que hacemos debe cambiar y, en vez de estar orientada a las tareas, debe orientarse a los procesos y los oficios están cambiando, pasando de ser tareas simples a trabajos multidimensionales, en los que es necesario manejar el aprendizaje como una variable de desarrollo profesional.